Cómo acostumbrar a tu mascota a un nuevo país

acostumbrar a tu mascota a un nuevo país

Mudarse a otros horizontes siempre es una aventura emocionante y, un dueño responsable debe preguntarse: «¿cómo se lo tomará mi peludo?» Este puede ser un cambio contundente para tu peludín y por ende, debes procurar acostumbrar a tu mascota al nuevo país: A la idea de tener un nuevo hogar e igualmente, a su nuevo entorno.

Los horarios y sus cambios, los distintos climas y temperaturas, el nuevo círculo social y la nueva rutina, son algunos de los tópicos que debes tener en cuenta antes del viaje.

A continuación te daremos algunos consejos para que tu peludín se acostumbre a su nueva casa en un país distinto a tu lado.

La preparación

Debes asegurarte de que en este nuevo lugar en el que tú y tu compañero de cuatro patas van a vivir permite mascotas, -ya sea un edificio o algún complejo residencial de casas- y, a su vez, es importante que sepas si tus nuevos vecinos poseen mascotas o en caso de que no las tengan, ver cómo reaccionan estos a tu peludo.

Por otra parte, es recomendable que lleves contigo los juguetes o mantas que tu mascota haya usado antes de la mudanza. Esto le brindará una sensación de estar en casa y el proceso de acostumbrarse será más sencillo.

Déjalo explorar

Una vez te hayas instalado, deja que tu mascota explore el sitio. Que olfatee o husmee es lo ideal para que conozca mejor el sitio y entienda que este no representa algún peligro.

Cambio de temperatura

El nuevo clima, es tal vez una  preocupación importante para cualquier persona que se muda con su mascota. Si tu perro o tu gato solía vivir en un país cálido, notará bastante el impacto de un clima frío, si este es el caso de tu peludín, debes tener en cuenta lo siguiente:

  • El espacio de la nueva casa que selecciones para que tu peludín duerma debe estar alejado de cualquier corriente de aire muy fuerte. Igualmente, su cama tiene que estar acondicionada para estas temperaturas. Llénala de mantas e incluso, si el frío es muy extremo, puedes adquirir alguna cobija con calefacción para hacer que sus noches sean más agradables.
  • A la hora de dar paseos por la calle abrígalo bien, sobretodo si es de pelaje corto. También es muy importante que protejas sus patas, ya que los trozos de hielo pueden causarle irritaciones.
  • Si se moja con agua de lluvia, llévalo a dentro y de inmediato sécalo, no querrás que se resfríe.

En el caso de que la mudanza sea a un clima más caliente, las precauciones son menores, pero no por eso son menos importantes:

  • Si van de paseo, evita exponerlo por demasiado tiempo al sol, ya que esto podría ocasionarle golpes de calor que podría ser fatales para él.
  • Cuida sus patas: caminar sobre superficies muy calientes podría quemarle sus almohadillas. Otra opción conveniente es hacer caminatas durante horas en las que el sol no sea tan intenso.
  • Mantenlo hidratado con agua fría para así contrarrestar las altas temperaturas.

Cambio de horario o jet lag

El famoso jet lag o cambio de horario probablemente no afectará tanto a tu mascota, ya que en condiciones normales esta duerme muchas horas al día. Sin embargo, puedes asegurarte de que no sienta la diferencia en lo absoluto y no esté nervioso.

Lo ideal para acostumbrar a la mascota al cambio de cronología es hacerlo gradualmente con los horarios de comidas. Si en tu país local es de madrugada, pero en tu nuevo destino es hora de la cena, pues dale la cena.

A su vez, la ingesta de algún alimento puede causar que esté listo para ir a la cama. Por otro lado, si es el primer día en el nuevo país, es probable que el peludo esté cansado por todo el movimiento del trayecto, por lo que dormirá fácilmente. Por otro lado, tratar de mantenerlo despierto hasta que sea de noche es lo adecuado para ajustar su horario.

El nuevo entorno

Como ya te mencionamos antes, es importante que tengas en cuenta las reacciones de tus vecinos ante la presencia de tu compañero. De igual forma, debes acostumbrarle a la presencia de las mascotas que vivan cerca. Evitar las peleas entre los peludos es relevante para tener una buena convivencia en tu nueva zona residencial.

Puedes socializar, salir de paseo con otros dueños de mascotas. Los parques «petfriendly» son ideales para esto.

Es completamente normal que el peludo presente un cuadro de estrés debido a la mudanza con síntomas como  falta de apetito. De ser este el caso, ponte en contacto con algún veterinario para que te indique si hay que medicarlo.

La seguridad también es importante

Que tu perro o gato esté a salvo es un tema que debe ser tomado muy en serio. El domicilio que hayas seleccionado como tu nueva morada debe ser a prueba de todo peligro, por lo que es conveniente hacer un análisis para detectarlos antes de que la mascota resida allí. Los cableados eléctricos, las ventanas o balcones sin rejas deberían acondicionarse previamente.

Las puertas tienen que ser a prueba de todo, ya que no queremos que tu amiguito escape y por mala suerte se pierda. Como método de precaución ante esto puedes darle paseos por la zona en la que vivirás para que así tenga idea de cómo regresar a casa, además, es primordial que tenga una placa en su collar que especifique su nombre, el tuyo, tu dirección y teléfono.

 

De vuelta a la rutina

Cuando ya se hayan instalado en la nueva residencia y hayas seguido todos los consejos que te dimos anteriormente, solo debes regresar a la rutina. Esta será la mejor forma de que tu mascota entienda que el cambio no representa un impacto negativo en su vida.

Haz las mismas actividades que solían hacer en su hogar anterior, paséale y juega con él en el mismo horario que antes y tampoco cambies su dieta. Antes de que te des cuenta ya se habrá acostumbrado totalmente.