Cambio de casa: Cómo hacer de tu perro el mejor vecino

mudarse de casa con perro

Mudarse a otro país o casa significa un cambio de entorno y de dinámica, por lo que tu mascota se enfrentará a nuevos olores, lugares, personas y animales. Si su proceso de adaptación es óptimo, tu peludo será un perro feliz y amigable. Además, es importante que pueda ser aceptado y querido por tus nuevos vecinos y sus mascotas. Si el perro ya ha aprendido a relacionarse con otros sólo tendrás que reforzar este comportamiento, si por el contrario, es un poco tímido, lo ideal es acercarlo de forma gradual a las actividades sociales.

Nueva casa, nuevos olores, nuevos vecinos y otros amigos peludos

Lo que de seguro está pensando tu mascota, al llegar a un nuevo lugar es ¡Huele rarito!, porque absolutamente todo tendrá un nuevo olor para él. Lo mejor será familiarizarlo gradualmente a este nuevo espacio, de manera que se sienta seguro durante esta nueva experiencia. Lo primordial es enseñarle que no corre ningún peligro y que todo lo que lo rodea será ameno.

Seguir con las viejas rutinas ayudará a su proceso de habituación.

Si te mudas a un espacio totalmente distinto, es decir, te mudas del país, de una ciudad a un campo o de una casa a un apartamento, debes enseñar las nuevas reglas y comprender que tu peludito se enfrenta a una situación totalmente distinta y que quizá tarde un poco más de lo pensado en adaptarse.

Algunos consejos para mejorar sus relaciones sociales:

  •  No forzarlo a socializar, acercarlo a otros perritos y humanos sólo cuando se sienta tranquilo. Deja que los olfatee hasta que descubra que no existe ningún peligro.
  • Acostúmbralo a las caricias, enséñale que rascar su pancita u oreja es señal de confianza.
  • Evita las peleas con otros perros o trato brusco por parte de los niños. Asegúrate de que los niños sigan tus reglas acerca de cómo tratarlo. Una mala experiencia no es culpa de los niños o de las mascotas, es tu deber como dueño preservar la tranquilidad de tu mascota y la seguridad de los demás.
  • No lo sobreprotejas. Sin dejar de estar atento a sus respuestas deja que viva sus propias experiencias.
  • Dedícale tiempo, los juegos, paseos y viajes siempre estimulan la socialización.
  • Resulta importante tener en cuenta que cada caso es único, igual que tu perrito. Por esto, si aplicas algunos de estos consejos y tu compañero no da señales de alguna evolución, es decir, sigue siendo tímido o agresivo durante su proceso de socialización, lo mejor es que acudas a un veterinario y juntos descubran las posibles causas de su comportamiento.

En PetsGo de ninguna manera respaldamos el refuerzo negativo, evita pegarle o reñirle a tu peludito, estas situaciones –además de daños físicos- producen mayor estrés y ansiedad en tu mascota. Basta sólo con tratarlo con actitud firme. Una socialización sana es producto de un refuerzo positivo, enseña a tu amiguito peludo a relacionarse con otros, de manera que se divierta durante esta experiencia.

Lo ideal es que tu peludo aprenda a ser amigable con las demás mascotas y personas desde cachorro, durante este tiempo es como una esponjita que absorbe todo y es sumamente flexible frente a nuevas aventuras. De grandes son mucho más cerrados, en algunos casos agresivos o tímidos  durante actividades que se salgan de su rutina, si esto te sucede debes tener mucha paciencia, tu mascota tomará su propio tiempo para adaptarse.